Categoría: Opinión

Escenario electoral en Estados Unidos

Agencia Sputnik:

Buenos Aires, 9 nov (Sputnik). – El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, se enfocará en una retórica amigo / enemigo que dejará relegada a América Latina, con excepción de México, sostuvo a Sputnik Nóvosti el analista PabloKornblum.

“América Latina quedará relegada, con la excepción saliente de la coerción económica-migratoria sobre México”, indicóKornblum, director de Economía Internacional del Centro Argentino de Estudios Internacionales (CAEI).

La retórica maniqueísta del mandatario electo “se trasladará primariamente a la lógica militar, siendo Medio Oriente y el avance de China sus ejes de disputa”, añadió el experto, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad argentina del Salvador.

Al igual que habría hecho su contrincante, Trump determinará el eje de su política exterior no como directriz de política de Estado sino según el rédito político doméstico que pueda conseguir.

“Como darwiniano diplomático”, añadió Kornblum, Trump mantendrá el estatus quo económico que evidenciará la irrelevancia política de Argentina en el escenario internacional.

Lo que sí podría suceder es que Argentina “patee el tablero y forme alianzas o acuerdos que puedan afectar fuertemente los intereses de los Estados Unidos”, concluyó el analista. (Sputnik)

Política Exterior: Tanto Trump como Clinton determinarán el eje de su política exterior en base al rédito político doméstico que les pueda brindar, y no como directriz de Política de Estado, sobre todo ante las crecientes demandas socio-económicas internas. Por el lado de Trump, la retórica amigo/enemigo se trasladará primariamente a la lógica militar, siendo Medio Oriente (el Islam en particular) y el avance de China sus ejes de disputa. América Latina, por su parte, quedaría relegada, con la excepción saliente de la coerción económica-migratoria sobre México. En cuanto a la candidata Clinton, primará el pragmatismo económico a nivel internacional, donde trabajará en una política defensiva y ofensiva a las vez para intentar proteger y conquistar mercados y recursos estratégicos en un mundo multipolar cada vez más disputado. Para la región latinoamericana, buscará profundizar la ideología liberal, apoyándose en una Alianza del Pacífico que traccione a las diferentes Alianzas/Uniones – como el Mercosur -, a pesar de las diferencias ideológicas intrarregionales.

Relación con Argentina: En cuanto a la Argentina, creo que con una victoria del candidato Trump se mantendrá el statu-quo económico con una clara indiferencia política para un actor como la Argentina, que no posee relevancia en el sistema internacional (siendo Trump justamente un darwiniano diplomático). Con la salvedad de que en su apertura internacionalista actual, la Argentina patee el tablero y forme alianzas o acuerdos que puedan afectar fuertemente los intereses de los Estados Unidos. En tanto una victoria de la candidata Clinton, la relación con la Argentina se potenciará o debilitará según el avance o retroceso que la Argentina, como miembro fundamental del Mercosur (más aún dada la situación política crítica de Brasil), genere en términos de los acuerdos de Libre Comercio y desarrollo de Mercados Financieros que puedan tener a los Estados Unidos como mentor (como la Alianza Transpacífico de Cooperación Económica).

Situación prisión de Guantánamo

Por Pablo Kornblum

Estados Unidos intervino en la guerra de Cuba contra España por lograr su independencia en 1898. Pero el respaldo no fue gratuito. En la primera Constitución de la República de Cuba, Washington forzó la inclusión de la llamada Enmienda Platt, por la que la isla quedaba obligada a ceder partes de su territorio a su vecino del norte. Se reconocía la soberanía de Cuba, pero se preservaba suficiente influencia como para proteger los intereses estadounidenses.

De este modo, el 16 de febrero de 1903, los presidentes de ambos países, Tomás Estrada Palma y Theodore Roosevelt, firmaron un acuerdo por el que Cuba cedía a Estados Unidos ‘por el tiempo necesario y para los propósitos de estación naval y estación carbonera’ dos territorios, en Guantánamo y en Bahía Honda. Éste último nunca se hizo efectivo.

En su primera carrera presidencial en el año 2008, el entonces candidato a presidente Barack Obama, en un documento enviado al congreso, se comprometió a cerrar la prisión estadounidense instalada en la Bahía de Guantánamo tras los atentados del 11-S, antes de que concluya su mandato. Cabe destacar que siendo un territorio soberano de Cuba pero con jurisdicción de Estados Unidos, se genera un ‘agujero negro legal’. Al no ser territorio de Estados Unidos, los métodos de interrogatorio y las garantías para los presos no responden ante las leyes del país. Ni ante las de Cuba. Un limbo donde ni La Habana ni Washington ni la comunidad internacional ejercen jurisdicción.

Por el centro de detención han pasado cerca de 800 detenidos desde el año 2002. Actualmente hay 91 reclusos, de los cuales 35 están esperando a ser transferidos a otros países. Durante la Administración Obama, 147 reclusos abandonaron la prisión y fueron trasladados mayoritariamente a Medio Oriente, África y a la Península Arábiga.

El 23 de Febrero del corriente año Obama ha presentado un plan de cierre ya que, según sus propias palabras, “no mejora nuestra seguridad nacional, sino que la mina». El proyecto para cerrar el centro de detención incluye acelerar las revisiones periódicas de los reclusos y llevar a ‘una ubicación segura dentro de los Estados Unidos’, según ha dicho el presidente sin especificar algún lugar, a aquellos que son objeto de comisiones militares, que no pueden ser transferidos a terceros países, o que suponen una amenaza significativa para el país. Según señala el Pentágono en el plan, actualmente hay 46 detenidos que no son elegibles para ser trasladados conforme a las condiciones detalladas en el plan.

«Es contrario a nuestros valores», también ha dicho el presidente Obama después de recordar que la existencia de este centro es usada por los denominados terroristas ‘como propaganda’ en sus esfuerzos por reclutar nuevos miembros. Pero además del efecto geopolítico (en tanto la relación con Cuba, en un momento donde también se discuten el fin del embargo económico y comercial) y de política doméstica (en términos del debate con diferentes actores políticos y de la sociedad civil, sobre todo opositores al régimen) que generaría el cierre definitivo de la base, se encuentra involucrada la cuestión económica.

En el año 2015, el presupuesto para mantener abierto el centro de detención fue de 450 millones de dólares; a los que se añadieron otros 200 millones de dólares de costos adicionales. Un ratio financiero elevado si se tiene en cuenta que la prisión actualmente cuenta con menos de un centenar de detenidos.

De llevarse a cabo el plan presentado, los costos para mantener en territorio estadounidense a los reclusos se reduciría entre 140 y 150 millones de dólares. Buena parte del ahorro resultaría de la reducción de gastos operativos en las instalaciones, así como del personal encargado de custodiar a los detenidos. Aunque no parece una cantidad importante si se toma en cuenta los casi 500 mil millones de dólares del presupuesto de Defensa de los Estados Unidos, puede ser efectivo para la discursiva política – más teniendo en cuenta la sensibilidad de la temática – en un escenario económico doméstico endeble en este año electoral.

Para Cuba el arrendamiento tampoco parece ser un buen negocio. El 2 de julio de 1903 ambos países firmaron un tratado en el que se especifican los detalles del mismo, en la ‘La suma anual de dos mil dólares en moneda de oro de Estados Unidos’. Cuba no incluyó ningún tipo de reacomodamiento del precio (Estados Unidos lo ajustó la última vez a 4.085 dólares anuales en 1973), y sólo cobró una vez el cheque por el alquiler anual.

En definitiva y con la composición de un Congreso con mayoría opositora, las reacciones del Partido Republicano ya han sido adversas en el corriente año electoral – el mismo Trump sugirió mantenerlo abierto para ‘meter chicos malos’ y que el Gobierno de Cuba pague los costos -, por lo que el deseo de Obama (afirmó el “no querer pasar este problema al próximo presidente, sea el que sea”), difícilmente se torne realidad.

Escenario económico del Brexit – Impacto económico en la Argentina

Por Pablo Kornblum

http://lahilacha.com.ar/economia/brexit-nos-toco/#more-881

https://www.yumpu.com/es/document/view/55747254/numero-1-julio-2016

Más allá de las temáticas culturales o ideológicas (como es el caso de la inmigración), los ciudadanos cosmopolitas de las grandes ciudades británicas, atadas a la lógica de los servicios financieros que dan soporte a la globalización – y a casi ¾ de la economía del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (RUGBIN) – no pudieron contra un escenario económico recesivo e inequitativo que vive la otra gran parte de la población. Evidentemente, en una perspectiva de crecimiento magro e inflación en alza, la potencia del intercambio intrazona con el resto de la Unión Europea (UE) parece no haber sido suficiente para el triunfo de la permanencia. Y como ocurre en la mayoría de los cambios bruscos de la macroeconomía global, la riqueza no se destruye (siempre que sea mayormente ligada a la economía real y no financiera – hecho que reviste de importancia en el Brexit -), sino que se redistribuye.

Los sectores de la economía británica más golpeados serán los de vanguardia/mayor valor agregado vinculados con el mundo; como es el sector financiero, el aeroespacial o el farmacéutico. El comercio también se verá afectado: la mitad del comercio del RUGBIN con el exterior lo realiza con la UE. Como contraparte, los sectores de la economía vinculados a una lógica mercado internista podrán ser beneficiados con una devaluación que les devolverá competitividad, al menos en un primer momento. Luego se deberán potenciar las posibilidades de insertarse en otros mercados y aprovechar la diversidad de proveedores y la flexibilización laboral post Estado de Bienestar para alcanzar un rápido reacomodamiento del capital humano y físico en la economía real.

En términos monetarios, aunque todos los bancos centrales relevantes del planeta ya anunciaron que pondrán a disposición más de 500.000 millones de Euros para sostener el equilibrio macroeconómico global, la debilidad de la Libra Esterlina arrastró a un golpeado Euro, en contraposición a los otros grandes actores de la geopolítica que verán sus monedas revaluadas en términos relativos. El ‘flight to quality’ ya se ha vivenciado en las primeras horas post referéndum con una revalorización del Dólar y el Yuan, junto con otros activos de refugio como el oro (+ 5%).

Como contraparte, este escenario postergaría el plan de alza gradual de la tasa de interés de la Reserva Federal (FED) de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU), ya que de no ser así se encarecería en demasía la economía estadounidense y no contribuiría a mejorar el ya débil crecimiento endógeno y global. Este contexto de bajas tasas de favorecería a la economía argentina; no solo porque se evita la salida de capitales en busca de mayores rendimientos seguros, sino porque también se impedirán incrementos de las tasas de deuda local.

En tanto que la Argentina busca volver a los mercados internacionales de capitales, otro punto importante de la revalorización del dólar se encuentra en el rendimiento de los bonos soberanos argentinos, los cuales continuarán siendo atractivos para los fondos de inversión, hoy en torno al 7% anual en dólares. Y aquí la importancia del complemento de una política monetaria activa: el Peso argentino no deja de ser una moneda emergente y vivenciará una dinámica bajista en el corto plazo – positiva para los actores de la economía doméstica que sostienen que la inflación y el atraso cambiario están erosionando la competitividad -, para luego estabilizarse luego de que transcurran las primeras semanas. Como la relación económica con el RUGBIN no es trascendente para la Argentina (comercio, inversiones, turismo), los impactos financieros y macroeconómicos directos serán marginales en el mediano plazo.

Otro punto a tener en cuenta para nuestro país es la reacción de los precios de las materias primas, clave en las exportaciones nacionales y la generación de divisas. A pesar de que la economía real no debería sentirse resentida de manera directa – bajo el concepto que soslaya la relevancia del clima, la demanda, los volúmenes producidos, etc. -, se deberá esperar las consecuencias geoeconómicas que tiene el Brexit sobre los grandes inversionistas que trabajan sobre los mercados a futuro, los cuales se encuentran estrechamente vinculados al campo y la agroindustria argentina.

En cuanto a las inversiones, un punto negativo a tener en cuenta es que la aversión al riesgo encarece el endeudamiento de los mercados emergentes – requerido no solo por el gobierno nacional, sino también provincias y otros actores privados como las grandes empresas -, además del efecto que podrá tener en los potenciales inversores extranjeros en nuestro país. Y en términos comerciales, el análisis para realizar las políticas económicas prospectivas ya debería tomar en cuenta la diferenciación de ambos actores por separado: la UE y el RUGBIN.

Por un lado, si el Brexit profundiza el bajo crecimiento de la región europea, las exportaciones argentinas se verán claramente resentidas para un mercado que, como un todo, es relevante para nuestro país (junto con BRASIL, CHINA y EEUU, la UE en conjunto representa el otro gran mercado de intercambio). Por otro lado, la separación entre la UE y el RUGBIN implica un proceso de dos años para desarmar un comercio integrado y sin aranceles. Ello genera una brecha temporal que brinda la oportunidad para evaluar y realizar la mejor estrategia de política económica para con la UE y la nueva relación con el RUGBIN; no solo a través del Mercosur (nunca se ha podido arribar a un acuerdo económico entre el Mercosur y la UE), sino también en términos bilaterales. En definitiva, en el largo plazo la Argentina dependerá de su posicionamiento ante el reacomodamiento de las variables geoeconómicas.

Finalmente y en cuanto a las Islas Malvinas, el escenario petrolero y el pesquero son los de mayor relevancia. En cuanto a la ley Argentina sobre las empresas que operan en las Islas Malvinas y su prohibición para trabajar en la Argentina (la mayoría de capitales británicos), y los peces que fluyen a través de las corrientes marítimas desde las aguas argentinas previo a llegar a la zona de pesca de las Islas Malvinas, la Argentina podría aprovechar en términos de rupturas o nuevas alianzas económicas/comerciales con los países de la UE (por ejemplo el caso de España en relación a la pesca) o extra-regionales (profundización de relaciones mutualmente convenientes con otros Estados de diversas áreas – Asia, Sudamérica – ante un RUGBIN más aislado) con intereses en las Islas MALVINAS y su proyección Antártica (este punto también generaría una mayor autonomía u otras alianzas para profundizar los proyectos de investigación y ocupación territorial con menor control británico).

Efectos Económicos del Brexit

Por Pablo Kornblum

Salida del RUGBIN de la Unión Europea
La situación macroeconómica del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte (RUGBIN) no es la mejor: descansa en el consumo y no la inversión o las exportaciones, es financiado con bajos sueldos, la productividad es relativamente débil y la infraestructura es insuficiente. Además el país presenta uno de los déficits presupuestarios más elevados de la Unión Europea (UE), y el endeudamiento de los hogares es elevado (125% del PBI), lo cual genera preocupación ante una posible burbuja inmobiliaria.
En este aspecto, la salida de la UE profundizaría, por lo menos en el corto plazo, la dependencia en el consumo. Y hasta generar un nuevo relacionamiento con otros mercados, el ‘coercitivo proteccionismo’ podría rebalancear positivamente la cuenta corriente deficitaria: el RUGBIN tiene un gigantesco déficit por cuenta corriente en bienes y servicios con el resto del mundo (actualmente el 7% del PBI).
El déficit presentado se financia a través del flujo de Inversión Extranjera Directa, la compra de bonos del RUGBIN y acciones de empresas privadas por inversores extranjeros; y lo que se ha llamado el ‘dinero caliente’, el movimiento de dinero en efectivo y depósitos a corto plazo en los bancos británicos.
La inversión de cartera muestra que los extranjeros todavía quieren comprar y mantener bonos del gobierno del Reino Unido y acciones de empresas privadas, como un ‘refugio seguro’. Pero la liquidez de corto plazo fluye hacia fuera, acelerando la tendencia el corriente año 2016. Si ese flujo continúa, habrá una gran presión a la baja sobre la libra, lo que puede ayudar a las exportaciones en última instancia; sin embargo, en el corto plazo se incrementaran los precios de las importaciones y la inflación, erosionando los ingresos reales de las familias medias y aumentando los costos para la industria británica.
En otros puntos importantes de la economía, la última estimación del Tesoro del RUGBIN es que el PBI caería un 3,6% en dos años en caso de que triunfe el Brexit. En lugar de una mejora de 8 mil millones de libras al año en la posición fiscal si la contribución neta a la UE desaparece, el déficit presupuestario podría alcanzar entre los 20 mil y 40 mil millones de libras esterlinas en 2019/20.
Por otro lado, el desempleo aumentaría en 520.000 personas. En este sentido, los sindicatos británicos consideran que sin el respaldo de la legislación de la UE, los empleadores tendrán vía libre para recortar muchos de los derechos y beneficios de sus trabajadores ganados con tanto esfuerzo. En definitiva, habría un rebalanceo en el sistema productivo de corto plazo; donde se deberá esperar el modo que se reacomodan las diversas variables de la economía.
En cuanto a la situación cambiaria, el valor de la libra caería un 12%. La devaluación de una de las monedas más fuertes y trascendentes del planeta – ha caído un 5/6% frente a otras monedas importantes desde que la campaña del referéndum comenzó – traería aparejado una mayor competitividad y un menor nivel de compra para los británicos.
Otro punto a tener en cuenta es que la Bolsa de Londres continua siendo una de las más importantes del planeta y es el eje financiero europeo. El sector de los servicios, que emplea cerca de 80% de la población activa y representa tres cuartas partes del PBI, es la fuerza motriz de la economía. Cientos de las compañías más importantes del mundo tienen sus casas matrices para operar en todo el resto de la UE.
En caso de que se haga realidad el Brexit, algunas compañías buscarán otros mercados (‘flight to quality’, incluyendo un fortalecimiento del dólar) favoreciendo seguramente otras bolsas europeas. Y esta pérdida de capital financiero para Londres va más allá de una cuestión económica: el sistema financiero es el distintivo y la insignia de gran parte del poder político británico. Por lo tanto se requerirá una política de reacomodamiento veloz – los costos financieros se incrementarían en el corto plazo -, para evitar que otros Estados (no solo en términos intrarregionales sino a nivel global) ocupen su lugar de privilegio.
Como escenario positivo, el no poseer el Euro como moneda conllevará que el cambio no sea tan brusco en términos de la estabilidad monetaria. Por otro lado, la economía británica es muy variada (pesca, agricultura, hidrocarburos, material de transporte, productos químicos, tecnologías de la información y la comunicación, biotecnología, aeronáutica, defensa y energías renovables, entre otros) lo que le brindaría una amplia flexibilidad para que, tanto el sector empresario como los trabajadores, puedan desarrollarse ante el nuevo contexto. Cabe destacar que los procesos de privatización y flexibilización de las últimas décadas ya han generado un salto de productividad que facilitaría un reacomodamiento futuro (aunque continua siendo bajo en relación a otros mercados).
A nivel UE, los efectos negativos del Brexit de corto plazo no son solo económicos (a nivel financiero – bonos emitidos por los bancos británicos podrían perder el tratamiento favorable que reciben de las normas europeas -, comercial – donde el comercio intra-europeo es por lejos el más importante -, etc.), sino que impactarán a nivel político con potenciales derivaciones económicas (migraciones, resoluciones económicas-técnicas de tinte institucional, etc.).
Por otro lado, los ‘nuevos’ aranceles para con el comercio europeo incrementarán los costos y precios, pudiendo generar un proceso inflacionario que no se verá aparejado con un crecimiento en la producción. Y en cuanto a la Inversión Extranjera Directa, la mitad de la que recibe el RUGBIN proviene de la UE. Seguramente en un primer momento de incertidumbre la misma se verá resentida; en el mediano plazo, el pronóstico es incierto.
Otros países de la UE también pueden tratar de usurpar la posición del RUGBIN como el destino más popular para la Inversión Extranjera Directa extra-regional. En los últimos 15 años, el RUGBIN ha recibido más de 20% de las entradas de IED de la UE; pero sin pleno acceso a los mercados interiores de la UE, los futuros flujos de IED a las fábricas de automóviles o los centros de servicios financieros pueden ser reorientados y crear puestos de trabajo en otros lugares dentro de la unión.
Como contraparte, uno de los beneficios del Brexit es que el RUGBIN dejaría de ser un contribuyente neto al presupuesto de la UE. Sin embargo, la contribución británica fue del 0,35% de su PBI el año 2015, por lo que el ahorro difícilmente compensaría las pérdidas originadas por el comercio y la inversión. Por otra parte, hasta la crisis financiera mundial del 2007, el debate en los círculos del gran capital británico era si unirse o no a la zona euro; lejos de un cuestionamientos sobre la posibilidad de abandonar la UE. Hoy en día, la zona del euro se enfrenta a un crecimiento lento, incluida una crisis financiera y política (como es el caso de los inmigrantes) inusitada desde la post-guerra. Por lo tanto, los beneficios de la adhesión a la UE podrían no ser tan convincentes: ser parte de un bloque estancado es continuar compartiendo costos.
Existen también las opciones alternativas, donde el RUGBIN podría negociar unas relaciones comerciales tan convenientes como las que disfrutaba dentro de la UE – con cierto cuidado, ya que se está viviendo una tendencia de bajo crecimiento global -, pero sin todos los reglamentos comunitarios ni tener que financiar los presupuestos de las instituciones de la UE. Sin embargo, la experiencia de países europeos como Noruega o Suiza, que han negociado acuerdos de este tipo, demuestra que cualquier acuerdo comercial implicaría también obligaciones y condicionamientos.
Noruega y Suiza deben cumplir todas las normas y regulaciones del mercado único de la UE, aunque no pueden participar en su discusión y adopción. También deben trasponer todas las leyes pertinentes de la UE a su legislación nacional sin consultar a sus electorados nacionales. Por otro lado, contribuyen sustancialmente al presupuesto de la UE. Y tienen que aceptar una inmigración de la UE sin restricciones, lo que ha resultado en una mayor proporción de inmigrantes de la UE en sus poblaciones (mayor aún que en el RUGBIN).
Además, miembros de la Asociación Económica Europea (EEA), como Noruega, no pertenecen a la unión aduanera de la UE. En consecuencia, las exportaciones noruegas deben, por un lado, satisfacer los requisitos de las ‘normas de origen’ para entrar en la UE libres de impuestos; por otro lado, la UE puede utilizar medidas antidumping para restringir las importaciones procedentes de Noruega, como ocurrió en 2006, cuando la UE impuso un arancel de 16% a las importaciones de salmón noruego. Además, los miembros de la EEA pagan una tarifa efectiva para ser parte del mercado único: solo para citar un ejemplo, en 2011 la contribución de Noruega al presupuesto de la UE fue de 106 libras esterlinas per cápita, sólo un 17% más baja que la contribución neta del Reino Unido de 128 libras per cápita.
Por lo tanto, formar parte de la EEA no generaría ahorros fiscales sustanciales para el gobierno y los contribuyentes del RUGBIN. Además, la contribución del mismo al presupuesto de la UE, luego de los descuentos, no es particularmente alta por habitante y es más baja como % del PBI en comparación con otros miembros de la UE.
A nivel regional latinoamericano, se podría esperar una devaluación de varias monedas (sobre todo de las economías con mayor vínculo con el RUGBIN) pari passu con la potencial ‘guerra de monedas’. Por otro lado, se puede generar también un ‘efecto contagio’ negativo en busca de activos de bajo riesgo ante la potencial inestabilidad global. También se podría observar una disminución de las exportaciones a Europa debido a un debilitamiento de su crecimiento potencial derivado del Brexit.
En términos positivos, existiría la oportunidad para que el RUGBIN genere acuerdos bilaterales – con un incremento del comercio y la venta de materias primas -, más desligado de responsabilidades institucionales y políticas con la UE. Por otro lado, las bolsas latinoamericanas suelen tener un ‘delay’ con lo que ocurre en los mercados mundiales, un comportamiento lateral con expectativas sobre la continuidad de los sucesos. Pero además, no todos los mercados financieros se encuentran altamente vinculados al mercado mundial; más aún luego de los históricos escenarios de alta volatilidad y endeudamiento externo.
En cuanto a nuestro país, la inversión extranjera directa en términos bilaterales tampoco es relevante. Por un lado, la inversión de Argentina en el mercado británico es ínfima. Como contraparte, se destacan solo algunas grandes corporaciones de origen británico que operan en Argentina de forma directa o con socios: Shell, BP, Cadbury, Sweppes, Diageo, Nobleza Piccardo y HSBC, entre otras.
Finalmente, el comercio bilateral es cercano a los 2 mil millones de dólares (1,5% del total del intercambio). El mismo ha tenido un crecimiento marginal en la última década, pero sin mayor relevancia ni grandes diferencias en el balance final (suele ser superavitario para la Argentina). Tampoco representan un distintivo de la media comercial en términos de bienes y servicios intercambiados (exportación de productos primarios e importación de manufacturas).
Para concluir, sólo si la ‘liberación’ de las instituciones de la UE llegara a producir un fuerte aumento de la productividad, la inversión y el comercio con el resto del mundo – difícil en el corto plazo dado el bajo crecimiento global, lo que generaría una reticencia a un cambio del statu-quo -, el RUGBIN superaría las pérdidas que se tienen de la simbiosis europea.
En términos regionales, el impacto económico – y sobre todo financiero -, se sentirá dentro de una UE que tendrá cambios en sus centros financieros de poder y los flujos de capital; generando además diferentes dinámicas en las economías domésticas y ante los ojos del resto del mundo económico.
Ello se encontraría en consonancia con primas de riesgo y guerras de monedas crecientes alrededor del mundo; debido no solo al menor crecimiento económico global, sino también a una inestabilidad política – incluyendo potenciales nuevos referéndums – que le podría asestar un golpe más a la globalización económica.
Para concluir, aunque el impacto macroeconómico directo en América Latina y Argentina no sería trascendente, los reposicionamientos financieros y geopolíticos de cara a un nuevo escenario europeo y sus derivaciones globales, podrían generar nuevos desafíos y oportunidades en el mediano plazo.

Recursos de la extendida Plataforma Continental Argentina

Por Pablo Kornblum

La prolongación natural del territorio que ha fijado un nuevo límite exterior de la Plataforma Continental ARGENTINA incorpora 1.782.000 metros cuadrados, 35% más que la superficie actual. La geografía comprendida en la demarcación presentada, entre las 200 millas marinas y el nuevo límite externo, equivale a cerca del 48% del territorio emergido de la ARGENTINA. Si se le adicionan los 4.799.000 km2 comprendidos entre las líneas de base y las 200 millas, el nuevo límite implica que ahora la plataforma continental del país supera los 6.000.000 de kilómetros cuadrados, extendiéndose en algunas zonas hasta las 350 millas.

Este nuevo escenario permite que la ARGENTINA tenga derechos exclusivos y excluyentes en toda la extensión de su plataforma continental; por lo tanto, el desarrollo de proyectos de exploración o explotación del lecho submarino, ya sea tanto de actores estatales como no estatales, requiere actualmente el consentimiento expreso de nuestro país. Esta nueva realidad geográfica se extiende sobre las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR y SÁNDWICH DEL SUR y los territorios ANTÁRTICOS:

El trabajo científico, técnico y jurídico que permitió demarcar el nuevo límite exterior de la Plataforma Continental ARGENTINA, fue realizado por la Comisión Nacional del Límite Exterior de la Plataforma Continental (COPLA) a lo largo de veinte años. Que sea un criterio científico el que respalde y fortalezca la seguridad jurídica no es un tema menor. La lógica geopolítica de la discursiva del Tratado Antártico es de basamento científico-técnico; por lo tanto, la reciente decisión refuerza la posición ARGENTINA bajo objetivos altruistas y alejados de cualquier atisbo de beneficio económico o militar.

Por otro lado, los malvinenses tienen ahora otro obstáculo más sobre sus derechos económicos. Cabe destacar que mientras la ONU no se definía en cuanto a la soberanía del territorio en disputa, el Gobierno de las ISLAS MALVINAS (FIG por sus siglas en inglés) podía explotar esa franja gris que implicaba negocios hidrocarburíferos y pesqueros dentro del lecho marino. A partir de ahora, se requerirá un involucramiento mayor del RUGBIN para negociar con la ARGENTINA, hecho que atenta aún más no solo contra los deseos de soberanía de los isleños, sino también con el objetivo británico por el cual los malvinenses se puedan sentar en la misma mesa de diálogo/negociación con la ARGENTINA.

En tanto el RUGBIN, bajo una lógica con fuerte impronta economicista, buscó que tanto las ISLAS MALVINAS, como las ISLAS GEORGIAS DEL SUR y SANDWICH DEL SUR, y el territorio ANTÁRTICO, sean aceptados por la COMUNIDAD EUROPEA como bases extraterritoriales de EUROPA para su explotación futura, como lo indica el anexo II del Protocolo de Lisboa del 2005.

Por otro lado, cabe resaltar que bajo el objetivo geopolítico del RUGBIN, las ISLAS MALVINAS y la ANTÁRTIDA son parte de un único sistema estratégico de poder (que incluye la potencialidad económica) cuyos márgenes se amplían con sus territorios de ultramar ubicados en el centro del ATLÁNTICO SUR; en este aspecto, las islas de ASCENSIÓN, TRISTÁN DA CUNHA, y las GEORGIAS DEL SUR y SÁNDWICH DEL SUR le confieren el control logístico del camino de Occidente a la ANTÁRTIDA.

El objetivo se clarifica cuando complementamos el análisis con la lógica geoeconómica. Si sumamos las reclamaciones soberanas de AUSTRALIA, NUEVA ZELANDA y el RUGBIN sobre la ANTÁRTIDA, las mismas constituyen más del 70% de la superficie de ese continente. Estos países tienen a la Reina Británica como jefa de Estado, es decir, son parte de la Corona y defienden sus intereses estratégicos.
En cuanto a los recursos en sí, ARGENTINA extiende el derecho soberano sobre el fondo del mar, donde se incluye la explotación hidrocarburífera (petróleo y gas) y mineral (hierro, zinc y otros de uso industrial estratégico, como nódulos polimetálicos de manganeso, costras de cobalto o sulfuros) , los recursos pesqueros o ictícolas que están apoyados sobre el fondo submarino, y las especies sedentarias – tales como la langosta, los mejillones y las vieiras -.
Estos recursos naturales adicionan no solo potencialidad económica en término de las materias primas tan requeridas en el mundo – sobre todo en las industrias de la biotecnología, la farmacéutica, y la electrónica -, sino que contribuyen a la seguridad energética y alimentaria; lineamiento central en las políticas económicas Estatales actuales y a futuro.

Un claro ejemplo es BRASIL, país que inició su camino hacia la minería oceánica con la explotación de fosforitas – se estima que en el fondo del mar hay cerca de setenta veces más minerales que en las tierras emergidas -. En este sentido, la gigante estatal Petrobras aprovechó su know how en términos de operatoria off-shore y BRASIL logró controlar el mercado nacional de fertilizantes, insumo crítico para el rubro agrícola y responsable de gran parte de su Producto Bruto Interno.

Sin embargo, cabe destacar que la extensión de la plataforma continental no sería vital para la generación de recursos económicos diferenciadores en el corto plazo para la ARGENTINA. La potencialidad hidrocarburífera de las ISLAS MALVINAS – nuestro primer objetivo más viable en términos operativos y técnicos, más allá de las potencialidades futuras de la ANTÁRTIDA en términos diplomáticos -, todavía se encuentra en pañales.

En este aspecto, a pesar de las promesas de los malvinenses, las empresas petroleras, el RUGBIN, Lobistas británicos, etc., la producción al día de hoy es nula, y las reservas probadas y prospectivas (aquellas que dependen de condicionamientos tecnológicos, económicos, etc.) no tienen relevancia geopolítica a nivel internacional, ya que no representan ni el 1% de las reservas globales hidrocarburíferas. Solo sirve para mantener vivo el conflicto, realzar la especulación financiera, y motorizar la economía isleña.

Por lo tanto, cualquier ‘ganancia económica’ para la ARGENTINA derivada de la extensión de la plataforma, no sería relevante en la actualidad. Pero el objetivo a mediano y largo plazo podría enfocarse en el continente ANTÁRTICO. La ANTÁRTIDA alberga más del 80% de las reservas de agua dulce del planeta, además de que solo en el 5% de la superficie se han hallado más de 280 minerales. Se comprobó además que en la región existe una reserva de carbón de 2.000 millones de toneladas, lo que la sitúa a la ANTÁRTIDA como el segundo reservorio en el mundo después de los ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA. También en la zona occidental del sector antártico se encuentran las reservas de vetas de cuarzo y purita, que llegan a 2.500 toneladas y concentran enormes reservas de petróleo, gas, carbón, hierro, uranio, oro, plata.
Por para el avance sobre la ANTÁRTIDA, hay que tener en cuenta dos factores claves en términos de capacidad y sustentabilidad: los desarrollos tecnológicos y el cuidado del medio ambiente. Para citar un ejemplo, los sulfuros polimetálicos son económicamente muy relevantes, aunque las expectativas de obtención son muy localizadas, ya que se encuentran en aguas profundas y bajo altas temperaturas. Por otro lado, mientras se explotan los recursos del mar, los riesgos medioambientales son amplios y la frágiles del ecosistema es alta, sobre todo ante la falta de conocimiento y control sobre los lechos submarinos.

El RUGBIN lo tiene claro y ya ha avanzado sobre este punto, encabezando la lista de países con capacidad de extraer minerales en el fondo mar. La empresa británica NAUTILUS MINERALS INC. tiene el monopolio tecnológico global de la minería submarina. Cerca del 60% de las acciones de NAUTILUS operan fundamentalmente en Londres, mientras las restantes acciones están en manos de empresas vinculadas a negocios diversos en el mundo anglosajón.

Por otro lado, NAUTILUS sólo opera en territorios Commonwealth y, por ahora, en la zona de Pacífico: PAPÚA NUEVA GUINEA, ISLAS SALOMÓN, ISLAS FIJI, NUEVA ZELANDA, TONGA y VAUATU, un ex condominio colonial anglo-francés. Estos países se encuentran sobre el denominado ‘cinturón de fuego del pacífico’, la falla tectónica donde se registra el 70% de la actividad geológica planetaria y la mayor concentración conocida de minerales del mundo.

Con el foco en el ATLÁNTICO SUR y su potencial, NAUTILUS saca a relucir dos temas importantes. Por un lado, siempre nos referimos a Capital financiero y Territorios de explotación anglosajones. No hay apertura a terceros Estados que puedan sacar rédito económico alguno. Por otro lado y pensando a futuro, la mayor concentración de territorios coloniales británicos de ultramar, donde no se pagan regalías, se encuentran en el ATLÁNTICO SUR – incluyendo los territorios en disputa con la ARGENTINA y su extendida Plataforma Continental -.

Como complemento, a través del sistema Argos el RUGBIN monitorea temperaturas, salinidad y corrientes submarinas de todo el mar antártico, mientras que el British Antartic Survey estudia y nomencla las riquezas del ecosistema marino. Las ISLAS GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR, dos islas prácticamente deshabitadas y con un desarrollo económico marginal – e inferior aún a las ISLAS MALVINAS – son un claro ejemplo de la alianza público/privada con ‘fines estrictamente científicos y con el objetivo de proteger la riqueza de la biodiversidad’. Amparándose en el cuidado de los recursos naturales y el medio ambiente, el RUGBIN se asegura que la ARGENTINA no se oponga a esta acción ‘altruista para con la humanidad toda’, sobre más de un millón de kilómetros cuadrados.

Finalmente, el punto que mantiene viva la disputa diplomática para la ARGENTINA luego del fallo, se centra en que si bien la medida reafirma la soberanía de nuestro país, no impacta de modo directo sobre la columna de agua; por lo cual, no tiene influencia sobre la mayoría de los recursos pesqueros importantes para la región. Por lo tanto, la discusión sobre la explotación de los recursos pesqueros y el otorgamiento de Licencias continuará. En este aspecto, el RUGBIN ocupa el 73% del territorio marítimo austral y se estima que sus capturas representan el 40% del total del ATLÁNTICO SUR.

Esta temática no es menor en términos geopolíticos. Empresas asiáticas (JAPÓN, COREA DEL SUR) y europeas (ESPAÑA, POLONIA) son las principales Licenciatarias Pesqueras en las aguas circundantes a las ISLAS MALVINAS, GEORGIAS DEL SUR Y SANDWICH DEL SUR; por lo que cualquier cambio en el statu-quo de soberanía dispararía un ejercicio de Lobby para con sus propios gobiernos. A pesar de que las toneladas de pescado capturadas representan una rentabilidad marginal para las economías estatales, cualquier medida tendría relevancia geopolítica en términos de posicionamiento estratégico en la zona y su proyección económica antártica.

En este sentido, un cambio/apertura en términos geopolíticos y geoeconómicos – con una lógica potencial similar a las tierras del ÁRTICO, donde por ejemplo FINLANDIA, NORUEGA, ISLANDIA y RUSIA tienen derechos y exclusividad sobre una variedad importante de actividades económicas -, realzaría la importancia de ‘tener presencia pionera’; donde por ejemplo, a futuro cualquier Estado con soberanía ANTÁRTICA podría – si tuviera la capacidad tecnológica y financiera como pareciera tener el RUGBIN hoy -, homologar, clasificar y patentar genomas de organismos capaces de vivir a 20 grados bajo cero, lo que serían fundamental para la Investigación & Desarrollo de la industria farmacéutica.

Escenario Socio-Económico de Brasil

Bajo la lógica mercado internista y con una fuerte impronta en el efecto derrame propuesto por los sucesivos gobiernos del PT, cualquier atisbo de mejora relativa o absoluta en la calidad de vida de las clases bajas y ‘emergentes medias’ se encuentra obstaculizado con los bajos niveles de crecimiento económico e inflación en aumento del Brasil de los últimos años.

Para volver a la senda de la acumulación – que luego derivaría en más producción, empleo, y por ende mejoras socio-económicas -, el Gobierno ha realizado un ajuste fiscal incrementando los ingresos (mediante el aumento de las tasas impositivas, contribuciones sobre los productos industrializados y sobre las ganancias), y controlando los gastos (con la aplicación de reglas más restrictivas para el acceso a los beneficios de la seguridad social – como el seguro de desempleo -, la amplia reducción de los gastos tributarios y los subsidios concedidos).

Sin embargo, hasta ahora los intentos ha sido infructuosos: no se ha logrado generar un superávit primario que permita estabilizar la macroeconomía y, por ende, reactivar la situación de la microeconomía. En este sentido, los datos indican que las tasas de desempleo sobrepasan el 8%, la inflación se encuentra cercana al 13% anual junto a tasas de interés en valores similares (el mayor nivel desde el año 2009), y una devaluación que supera el 50% en los últimos meses.

Si a ello le adicionamos una restricción crediticia impuesta por los bancos privados, iniciada en 2013, junto con la caída del 28% de los créditos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), y el estancamiento de los créditos para vivienda otorgados por la Caixa (el banco hipotecario federal), las inversiones y el consumo se ven todavía más afectados.

La dinámica exógena tampoco da respiro. El cambio climático y las sequías que tampoco acompañan la dinámica productiva y de consumo, junto con la desaceleración y a su vez competencia de China (el gigante asiático es el principal comprador de Soja y Minerales Brasileño), acentúan las perspectivas negativas en términos de la volatilidad cambiaria y la falta de dinamismo del comercio exterior. En definitiva, todas variables que golpean fuertemente a los trabajadores y a las pequeñas y medianas empresas.

Aunque la única forma de revertir esta situación pareciera estar de la mano de política, el eje actual de la discusión entre oficialismo y oposición apunta para otro lado: corrupción e ineficiencias en el uso de los recursos públicos. Sin embargo, solo son la otra cara de una misma moneda; aquella que tiene un impacto directo en las capacidades de hacer del Estado. Solo para mencionar algunos indicadores, una evasión fiscal del 13,4% y una economía en negro del 39% afectan negativamente tanto o más que la discrecionalidad adversa en el uso de los recursos públicos.

Mientras las discusiones teóricas a nivel de la macropolítica y la macroeconomía ocupan entonces las principales temáticas de los medios de comunicación, la realidad es que Brasil continua siendo uno de los países más desiguales del mundo bajo una tendencia que no se revierte: en el año 2006 el 5% más rico acaparaba el 40% del ingreso total, en tanto en el año 2012 había aumentado esta participación hasta llegar al 44%, a pesar de las políticas sociales del gobierno y el impacto del Plan Fome Cero (Hambre Cero) que sacó a 40 millones de personas de la pobreza.

Es que la realidad del Siglo XXI solo ha generado mejoras socio-económicas sido marginales. El salario se mantiene en niveles bajos o de subsistencia, y se han expandido todo tipo de formas de trabajo precario, tercerizado y subcontratado, el cual solo ha servido para reducir la pobreza extrema en un 63% desde 2004. Siempre que la lógica de acumulación y distribución de la riqueza no cambie a través de mecanismos institucionales sólidos y con políticos con coraje, variables marginales y endeblemente sustentables continuarán siendo el único objetivo plausible de las políticas públicas.

Cataluña: La autonomía económica como principal objetivo

http://www.acercandonaciones.com/news/cataluna-la-autonomia-economica-como-principal-objetivo.html

Por estos días, Cataluña, una de las 17 comunidades autónomas que forman el Reino de España, ha dejado en claro que va en busca de su autonomía. Aunque ya hace décadas el Gobierno de España les ha otorgado una serie de concesiones para que los catalanes puedan mantener y promover su historia y su cultura, parece que en la actualidad no es suficiente. Sí lo fue en el pasado; pero no en un presente donde la crisis económica española ha entrado en un estadío sin precedentes en las últimas décadas.
Por ello, el principal argumento que esbozan hoy en día los nacionalistas para justificar la escisión de España, es el trato injusto en materia fiscal. Según los datos oficiales del gobierno Catalán, el desajuste entre lo que aportan los 7,5 millones de catalanes y lo que reciben del Estado Español, les causa un déficit de 16.500 millones de Euros al año, alrededor del 8,5% de su PBI. Esta situación ha llevado a un espiral de endeudamiento a altas tasas de interés que no solo limitan la potencialidad de la economía regional, sino que además atentan contra la seguridad social y el futuro de millones de jóvenes que no logran insertarse en el mercado laboral.
Por lo tanto, mientras la pérdida económica parece conllevar más fuerza que la pérdida de identidad, la complejidad de un escenario sistémico incapaz de solucionar las estructurales problemáticas económicas y financieras – tanto del sector público como de una gran parte de la ciudadanía – ha generado fuertes rispideces entre secesionistas y nacionalistas españoles, que terminan traduciéndose en disputas dialécticas de “pobres contra menos pobres”, o “ineficientes contra menos eficientes”.
El escenario catalán no es propiedad de aquella región del planeta. En distintas áreas del globo, el objetivo de diversos grupos nacionales no sería un abrazar a la historia o a la cultura que promueven como propia, ni tampoco a los deseos políticos-institucionales para lograr la plena autonomía. Sería más bien un paso más para asegurarse los recursos económicos que posee, permitiendo convertirla en una jurisdicción más rica y autosuficiente, y que limite la dependencia de un mundo exterior cada vez más complejo y competitivo en términos económicos y financieros.
EL cuestionamiento principal, nos llevaría a racionalizar una situación de fuerte inestabilidad. Si en términos relativos, cualquier provincia u municipio del planeta, se encuentra ‘perjudicada’ en términos económicos (siempre podría encontrarse algún justificativo cultural o étnico marginal para demostrar la diferenciación), podría pedir la escisión. Aunque el verdadero problema sea un diferendo en la redistribución de la coparticipación federal, las incapacidades productivas, o la designación de subsidios infundados. En definitiva, se podría abrir una caja de Pandora con derivaciones políticas, económicas y sociales, tanto a nivel nacional como en términos geopolíticos, que generarían, como mínimo, un incierto porvenir.