Autor: Pablo Kornblum

Pablo Kornblum en el Programa «Limón y Limonada», en Radio el Mundo

Pablo Kornblum en el Programa «Limón y Limonada», en Radio el Mundo, comentó su Libro «El Escenario económico de la inmigración Mexicana en los Estados Unidos. Del dilema Social al conflicto interestatal.»Con Limonada @Conlimonada · 28 de jul. https://twitter.com/Conlimonada

Con nosotros el Dr. Pablo Kornblum, licenciado en economia, magister en estudios internacionales y doctor en relaciones internacionales.

El lema de evitar siempre la raíz del problema

Autor: Pablo Kornblum, Publicado en el Diario Tiempo Argentino el 6 de Julio de 2014.

http://beta.tiempo.infonews.com/nota/3306/el-viejo-lema-de-evitar-la-raiz-del-problema

Mientras la cifra de niños centroamericanos que han cruzado la frontera desde México hacia los Estados Unidos ha llegado al escalofriante número de 52.000 desde el pasado Octubre, la reforma migratoria se encuentra, por un lado, ‘encorsetada’ bajo un asunto de seguridad nacional a través de un bloqueo político-partidista republicano en el Congreso; y por el otro, en torno a un vacío discurso progresista oficialista, quien ha pesar de centrarse en la grave ‘crisis humanitaria’, ha expulsado a más de dos millones de indocumentados desde que llegó a la Casa Blanca.
Como contraparte externo, de nada parecen servir los 130 millones de dólares anuales de asistencia estadounidense enviada a El Salvador, Honduras y Guatemala en concepto de asistencia bilateral, ya que su destino retórico queda solo en palabras: una serie de programas relacionados con la salud, la educación, el cambio climático, la cooperación militar, el crecimiento económico y la democracia son, en el mejor de los casos – fuera de los vicios de la corrupción y la ineficiencia endémica -, insuficientes.

Lo único certero es que los padres están dispuestos a arriesgar la vida de sus hijos, porque lo que hay en sus países de origen es más peligroso de lo que puede ocurrir en el camino hacia la tierra prometida. Los datos hablan por sí solos: Centroamérica tiene una población estimada de 19 millones de menores de edad, de los cuales aproximadamente un 65% vive en condiciones de pobreza y un 33% lo hace enmarcado en la indigencia.

Una pregunta superadora nos debe hacer reflexionar hasta qué punto las cada vez mayoritarias clases marginadas del bienestar soportan la pauperización y las inequidades crecientes; lo que a su vez, conlleva inevitablemente a evaluar el límite a partir del cual las clases dominantes ya no pueden sostener el control social tan anhelado por los conservadores del estatus-quo sistémico.
Para estos últimos, el objetivo es generar, en términos globales, un equilibrio justo para con un modelo que converja hacia la subsistencia de las masas, entre tanto se logra que el factor ‘ser humano’ deje de ser una preocupación para la estabilidad del proceso de acumulación. Por ello, el lema de la diplomacia bilateral estadounidense ha sido el saludar las políticas de aquellos gobernantes centroamericanos que han explicitado claramente los peligros de una migración ‘anárquica y peligrosa’.
El objetivo entonces es homogéneo para todos los gobiernos de poca voluntad del planeta: cercar el margen maniobra de los más subversivos, al tiempo que desvían la atención social de las verdaderas problemáticas estructurales. Por ello, la clave es entender que las mismas nada tienen que ver con la coyuntura. El debate que debe suscitarse es sobre la inviabilidad moral de la estructura orgánica, aquella donde la desigualdad provocada es la norma y no la excepción, y donde el sufrimiento se disemina rápidamente por las almas de aquellos que buscan en otros lares, con justo derecho, una vida mejor.

Algo más que paliativo para la crisis española

Publicado en el Diario Tiempo Argentino, el 25 de Junio de 2014

http://tiempo.infonews.com/2014/06/25/editorial-127042-algo-mas-que-paliativo-para-la-crisis-espanola.php

Las cifras son alarmantes. Un total de 2.306.000 niños (el 27,5% del total) viven en España bajo el umbral de la pobreza. Y el Organismo de la ONU para la infancia, UNICEF, se ha hecho eco de la situación: le propuso al país crear una asignación universal por hijo de 1200 euros al año, lo que supondría una reducción de la pobreza infantil en torno al 18%, con un costo para las arcas públicas de 9.400 millones de euros al año.

Este escenario genera algunas reflexiones, troncales y desideologizadas, pero lamentablemente olvidadas ante los dilemas de la coyuntura y las mezquindades políticas.

Para comenzar, el Estado tiene la obligación de proteger a los ciudadanos que no cuenten con los medios necesarios para vivir dignamente. Más aún a los niños, quienes no deben trabajar; su responsabilidad se debe limitar al aprendizaje de valores y conocimiento. Cuando los mismos conllevan solidez, el desarrollo futuro, tanto personal como colectivo, será como mínimo provechoso.
Concatenado con el punto anterior, el Estado debe velar por la igualdad de oportunidades para los niños. Desde una visión neoclásica o marxista – siendo al comienzo o durante todo el proceso de crecimiento del ciudadano -, la equidad en los basamentos sociales (salud y educación de calidad, infraestructura habitacional acorde, etc.), se presenta como un concepto sinequanon para que las posibilidades y capacidades se desarrollen armónicamente en todas las ramas sociales y productivas.
Finalmente, en la pobreza infantil se encuentra “el germen” de una sociedad más pobre y desigual a futuro. El círculo vicioso de la pobreza no es solo un condimento economicista que se traslada de generación en generación: torna natural la incapacidad de tener una vida mejor, además de potenciar la incomprensión de que el sistema es dinámico y el futuro no solo es un magro porvenir que debe ser esperado con pasividad y resignación.

Sin embargo, las prioridades para el gobierno Español parecen encontrarse en otros lares: el Gasto Social para la niñez ha descendido un 14,6% desde el año 2010. Por ello, es importante resaltar que aunque la asignación universal no es la solución a la crisis macroeconómica y financiera que vive el país hace más de un quinquenio, si puede transformarse en el punto de inflexión que demuestre que el cambio moral es posible, y que las prioridades deben ir más allá de políticas vacías y viciadas de intereses que solo benefician a unos pocos.

Inmigrantes y estructura económica global

Por Pablo Kornblum – Publicado en diario Perfil el 3 de Enero de 2014

http://www.perfil.com/columnistas/Inmigrantes-y-estructura-economica-global-20140103-0055.html

Por qué emigran los seres humanos? Evidentemente, existe una serie de factores que no pueden suscribirse a una sola causa. Razones políticas, religiosas, ideológicas, u otras variables (como son las guerras o factores climáticos adversos), han llevado a millones de seres humanos a migrar de un Estado a otro. En la actualidad, el flujo mayoritario de emigrantes a nivel global tiene una razón preponderante: un deterioro económico que, en sus diversas formas y manifestaciones, afecta sensiblemente las posibilidades de obtener una digna calidad de vida para la mayoría de los mexicanos.
Por otro lado, se encuentran aquellos que, sin un entendimiento cabal de la situación estructural global que deriva en el fenómeno migratorio, deben convivir con un contexto doméstico que les genera diversas sensaciones. Una población como la estadounidense, multicultural y democrática, que basa en la libertad uno de sus pilares como nación y expresa abiertamente sus miedos y necesidades ante lo diferente, con seguridad deberá continuar interactuando con inmigrantes mexicanos en el mediano y largo plazo.
A esta situación, se debe agregar que el contexto sistémico ha conllevado a una pérdida de la convicción ciudadana en la capacidad de las estructuras del Estado de lograr el objetivo primordial de mejorar la mancomunidad. Este antiestatismo generalizado y amorfo implica una deslegitimación general para con los gobernantes y un giro hacia las instituciones extraestatales de la solidaridad moral y la autoprotección pragmática.
Sin embargo, a pesar de que esta corriente sensación social se basa en ideas generalmente coyunturales y carentes de un análisis profundo y abarcativo, el Estado sigue siendo el pilar esencial y actor central de la política doméstica e internacional dentro del actual sistema capitalista mundial. En este contexto, los estratos populares tratan de aferrarse a los beneficios adquiridos y se oponen a medidas gubernamentales que disminuyan sus ingresos.
En contraposición, los grupos concentrados intentan obtener los privilegios necesarios del poder político para continuar incrementando su riqueza. Enmarcado en esta yuxtapuesta trama sistémica, la presencia estatal busca fortalecerse ante el avasallamiento de los diversos grupos y estratos sociales que mellan sobre su margen de maniobra para cumplir, de forma eficiente y efectiva, sus funciones como institución reguladora y ejecutora de los intereses nacionales.
Lo más destacable es que la descripta dinámica se transpola y reproduce, con sus respectivas especificidades, en el marco global, lo que conlleva, al repensar sobre la recurrente puja de intereses, el apremio económico desesperanzador para con los más desprotegidos y el hipotético futuro de mancomunidad en el mundo actual. ¿Será posible, entonces, alcanzar una solución racional y ética para contrarrestar las crecientes inequidades de una arena internacional cada día más compleja e interrelacionada? ¿No es éste, acaso, el fin último que se debe perseguir?

*Director de Economía Internacional del CAEI (Centro Argentino de Estudios Internacionales).

El escenario económico de la inmigración mexicana en los Estados Unidos Del dilema social al conflicto interestatal

Presentación del Libro El escenario económico de la inmigración mexicana en los Estados Unidos. Del dilema social al conflicto interestatal” en la Casa de Catalunya – 28 de Noviembre de 2013.

http://www.economiadeinmigracion.com

¿Por qué emigran los seres humanos? Evidentemente, existen una serie de factores que no pueden suscribirse a una sola causa. Razones políticas, religiosas, ideológicas, u otras variables (como son las guerras o factores climáticos adversos), han llevado a millones de seres humanos a migrar de un Estado a otro. En la actualidad, sin embargo, el flujo mayoritario de emigrantes a nivel global tiene una razón preponderante, la raíz que será el foco del análisis del autor: un deterioro económico que, en sus diversas formas y manifestaciones, afecta sensiblemente las posibilidades de obtener una digna calidad de vida para la mayoría de los mexicanos.

Por otro lado se encuentran aquellos que, sin un entendimiento cabal de la situación estructural global que deriva en el fenómeno migratorio, deben convivir con un contexto doméstico que les genera diversas sensaciones. Una población como la estadounidense, multicultural y democrática, que basa en la libertad uno de sus pilares como Nación y expresa abiertamente sus miedos y necesidades ante lo diferente, con seguridad deberá continuar interactuando con inmigrantes en el mediano y largo plazo.

En este sentido, el autor se sumerge en un escenario enmarcado por un contexto donde se observa, especialmente por parte de la población más vulnerable, una clara pérdida de convicción en la capacidad de las estructuras del Estado de lograr el objetivo primordial de proveer un decente bienestar económico. Contrariamente, los ciudadanos más necesitados se han convertido en la variable de ajuste en ambos lados de la frontera; bajo un paradigma en donde las hipótesis de conflictos intra e interestatales poseen fuertes componentes histórico-culturales, políticos y sociológicos en términos de la comprensión ciudadana y la manipulación política.

Lo más destacable es que la descripta dinámica sistémica se transpola y reproduce, con sus respectivas especificidades, en el marco global; lo que conlleva a que, bajo un agudo prisma de análisis, Kornblum contribuya a la reflexión del lector y lo conduzca al repensar sobre la recurrente puja de intereses, el apremio económico desesperanzador para con los más desprotegidos, y el hipotético futuro de mancomunidad en el mundo actual. ¿Será posible entonces alcanzar una solución racional y ética para contrarrestar las crecientes inequidades de una arena internacional cada día más compleja e interrelacionada? ¿No es este acaso el fin último que se debe perseguir?

El flujo de remesas y su relevancia en la estructura socio-económico mexicana

Autor: Pablo Kornblum

Publicado en el diario BAE el 20/11/2013

El flujo de inmigrantes mexicanos hacia Estados Unidos se ha mantenido a la baja o estable en los últimos tres años (se calcula que actualmente viven 6 millones de inmigrantes indocumentados de origen mexicano, 1 millón menos que en el pico del año 2007). Y este contexto ha afectado directamente al flujo de remesas hacia México, las cuales provienen en un 98% de los Estados Unidos. En este aspecto, a pesar de que en el año 2012 las mismas sumaron 22.438 millones de dólares y se consolidaron como una de las principales fuentes externas de ingresos del país, junto a las exportaciones petroleras y la inversión extranjera directa, las previsiones para fin del corriente año indicarían una caída en el rubro de 2.8% a alrededor de 22,000 millones de dólares (luego del tope de USD 27.000 millones en el año 2007).

Este escenario ha sido el resultado tanto de la inestabilidad económica estadunidense, como de la mayor estabilidad de la economía mexicana. Este último dato no ha sido menor. México ha tenido un crecimiento económico del 3,9% en 2012 (respaldado por un incremento sólido de la demanda), lo cual ha permitido mantener los índices de desempleo por debajo del 5% (4,5 % en la actualidad). Este contexto positivo cuantitativo de la economía real, ha sido complementado con un proyecto marcadamente neoliberal de reforma financiera y control de la inflación (3,57 % de incremento de precios en 2012; se esperan valores no superiores al 4% para el corriente 2013), el cual busca dar mayores incentivos a la banca para una extensión robusta del crédito, especialmente para con los grandes proyectos de inversión en infraestructura.

Pero como suele ocurrir en la historia latinoamericana, los factores del crecimiento de la macroeconomía no siempre van de la mano de mejoras en las variables microeconómicas del desarrollo cualitativo. En este sentido, las cadenas de valor de las Pymes y el escenario social continúan encontrándose en un segundo plano (52 de los 112 millones de habitantes de México viven en la pobreza), el asistencialismo enmascara las tibias políticas de desarrollo, y donde los incrementos de productividad no se asocian con una mejora en los niveles de ingresos de las mayorías, sino que se focalizan en generar una estructura corporativa más eficiente para competir en el mundo y continuar siendo uno de los principales proveedores de los Estados Unidos (287.824 millones de dólares de exportaciones en 2012), sobre todo ante el avance Chino/Asiático hacia el mercado estadounidense.

En definitiva, se podría afirmar que en lo transcurrido del Siglo XXI ha habido un acomodamiento macroeconómico inteligente (con mayor o menor incidencia relativa del flujo de remesas), con visibles resultados positivos tanto en términos cuantitativos como un todo, como para con las elites político/económicas (en términos electorales y de negocios). Lamentablemente, no se puede expresar lo mismo en relación al escenario socio-económico doméstico, el cual se encuentra embebido en acotadas mejoras marginales y una discursiva política confusa sobre un contexto complejo. Por lo tanto, lo expuesto nos permite dilucidar que el arte del crecimiento económico continúa primando, a años luz, por sobre el desarrollo socio-económico y político del pueblo mexicano.

Algo más que un cierre temporal de oficinas públicas

Publicado en el diario Tiempo Argentino, el 06/10/2013

Autor: Pablo Kornblum

http://tiempo.infonews.com/2013/10/06/editorial-110680-mas-que-un-cierre-de-oficinas-publicas.php

La pelea entre Republicanos y Demócratas no es tema menor; más aún, se puede interpretar como un punto de inflexión para con la dinámica de los procesos estructurales que está viviendo el país. Por ello, sería realizar un análisis estrecho el comprender la suspensión de cerca del millón de empleados públicos sólo como una afectación del consumo y el mercado interno. En este sentido, la obligatoriedad de un seguro médico universal representa el contrapeso a un Estado de Bienestar alicaído y en franco descenso. También nos demuestra la cada vez más titánica puja de intereses, donde la confrontación ideológica se potencia ante la continuidad de un escenario económico adverso.
Por otro lado, la deuda pública no deja de crecer, habiendo ya sobrepasado en Mayo de este año el límite autorizado por el Congreso (16,7 BU$D). Si no se llega a un acuerdo el 17/10, se podrá convertir en realidad el temor a una baja en la calificación de los títulos; lo que conllevaría a incrementos en las tasas de interés y una merma en el valor del dólar, el crédito (la base de la economía norteamericana), el consumo, la producción y el empleo doméstico.
A nivel internacional, el mundo también observa expectante. Desde aquellos países que también son apremiados por los poderes financieros globales para que disminuyan como sea sus deudas; pasando por los que esperan que una suba en la tasa de interés y una devaluación del dólar no afecte el dinamismo de sus flujos de capital; hasta los que presagian la fuerza con la que podrá propagarse la inestabilidad sobre los mercados mundiales si no hay un rápido acuerdo sobre el presupuesto y el techo de la deuda pública.

En definitiva, el escenario norteamericano pone una vez más de manifiesto la estructural inestabilidad e interrelación del mundo actual.

El escenario económico del conflicto

Por Pablo Kornblum, publicado en el diario Tiempo Argentino el 07/09/2013

http://tiempo.infonews.com/2013/09/07/especiales-108946-el-escenario-economico–del-conflicto.php

La lectura económica del conflicto conlleva un escenario ambivalente. Menos para la gran mayoría de los habitantes de Siria, quienes claramente han vivido una escalada descendente de su nivel de vida en los últimos años.
Pero comencemos con el contexto macroeconómico global. Los efectos negativos dependerán más bien de la reacción de otros países más significativos económicamente (Siria no produce más de 200 mil barriles diarios), especialmente los Estados productores vecinos. Eventuales ataques contra el puerto turco de Ceyhan (amenazaría casi dos millones de barriles de producción), o bloqueos sobre el estratégico Estrecho de Ormuz, por el que transita el 90% del petróleo que exportan los países del Golfo Pérsico, son prueba de ello.
Como contraparte, si bien los precios el crudo podrían escalar en el corto plazo un 30% o 40%, los incrementos podrían contrarrestarse liberando reservas de los países miembros de la Agencia Internacional de Energía (incluyendo las de los Estados Unidos) y elevando la producción del aliado Occidental, Arabia Saudita, el productor más importante a nivel global con casi 10 millones de barriles diarios.
Poco pareciera importar el escenario doméstico Sirio. Un país en el cual el crecimiento se encuentra prácticamente estancado por la caída del consumo interno y las inversiones, una deuda externa que crece exponencialmente, y la continua devaluación de la Libra que ha proseguido de una inflación galopante. Escasez de alimentos, altos niveles de desempleo e infraestructura destruida, complementan este dantesco contexto. En este sentido, cabe destacarse que la apertura neoliberal y la corrupción del actual gobierno fueron solo el inicio de esta situación, que luego se vio potenciada en los últimos años con el bloqueo internacional.
Contradictoriamente, para el mainstream sistémico global, poco interesan las graves carencias domésticas de uno de los mejores alumnos del FMI en la región. Sin embargo, si parece importar que el conflicto no genere un proceso de estanflación global, dado el crecimiento débil de la economía estadounidense y europea, sumado a un desaceleramiento de los principales mercados emergentes.
Por otro lado, para el principal actor del conflicto, los Estados Unidos, este escenario sí podría brindar claros beneficios. Un cambio en las ‘expectativas’ para una economía que no reacciona, junto con la motorización que genera la dinámica macroeconómica bélica, sumado a una intervención positiva que culmine con la baja en los precios del barril y una suba de las acciones corporativas (sobre todo de los grandes monopolios transnacionales), serían el complemento ideal de una mejora clave en su posición geoestratégica y un mayor control de los recursos naturales. Y para concluir, porqué no, el encubrir una agenda doméstica que incluye el debate para elevar el límite de un endeudamiento creciente, y reformas sociales y fiscales que la sociedad norteamericana demanda con urgencia.